El engaño nos cuestiona, en parte porque tenemos miedo de que nos sean
infieles o porque nos morimos de ganas de serlo. En la infidelidad influyen factores psicológicos,
culturales y genéticos, que nos pueden alejar de esa aspiración romántica de la
exclusividad sexual, que para muchos es solo una utopía. No existe evidencia de
que la monogamia es de alguna forma
natural o normal en los seres humanos.
Internet se ha convertido en el centro mundial de encuentros
eróticos por sus grandes facilidades para la exploración sexual y erótica. Las relaciones virtuales se han convertido en un nuevo tipo
de engaño, no tan inofensivo como pudiera parecer, por eso de la distancia,
pero el resultado puede ser devastador en una relación:
- Las parejas se olvidan de relaciones monógamas
- Se tornan evasivas
- Poco interesadas para relacionarse en vivo.
Aun existe cierta permisividad
en el mundo de la fantasía,este tipo de encuentro en chats eróticos, pero los romances pueden
tornarse más intensos, seguidos de llamadas telefónicas, hasta llegar a
encuentros sexuales ya no tan virtuales.
En la sociedad la infidelidad masculina es mas acepotada que la femenina, además está tan justificada, que algunos varones hasta alardean de sus conquistas. Mientras que el adulterio femenino ha sido siempre mas condenado que el masculino.
Se ha compropbado que el deseo sexual hacia el resto del mundo no muere con el matrimonio ni con el establecimiento de una relacion formal. Existe una energia en el ser humano que lo lleva al deseo sexual, la pregunta es ¿qué hacemos cuando otra persona nos mueve el tapete?, aunque la pulsacion sexual hacia otra persona no nesesariamente se convierte en infidelidad ya que una cosa es el deseo y otra el acto. Se puede desear mucho a una persona y eso no significa que te vas a acostar con ella, lo que si es imposible es no desear.
Y tú............¿eres fiel?'